timo online

¡Ojo! Hacienda alerta de intentos de fraude utilizando su nombre

26/05/2016

Con motivo de la campaña de la Renta, la propia AEAT alerta en su página web de supuestos reembolsos de impuestos.

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Artículo escrito por: Redacción

Con motivo de la campaña de la Renta, la propia Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) alerta en su página web de supuestos reembolsos de impuestos, mediante envíos de comunicaciones masivas por correo electrónico en los que se suplanta la identidad e imagen de la Agencia.

De esta forma, el cebo ya está echado porque para poder disponer del dinero, hay que acceder a una dirección web o rellenar un formulario en los que se deben aportar datos de cuentas bancarias y tarjetas de crédito. Cuidado, estamos ante un caso de timo online de manual.

Como regla general, hay que sospechar de comunicaciones que incluyan la petición de datos bancarios. Como caso particular, la Agencia Tributaria insiste en que:

  • nunca solicita por correo electrónico información confidencial, económica o personal, números de cuenta ni números de tarjeta de los contribuyentes.
  • nunca paga devoluciones con cargo a tarjetas de crédito.
  • nunca cobra importe alguno por los servicios que presta. El usuario solo asumirá el coste compartido de las llamadas a teléfonos 901.

Resulta que ésta no está siendo la única forma de engañar a contribuyentes ingenuos. Los ardides van desde mensajes de texto (SMS) por parte de empresas de atención e información telefónica que redireccionan las llamadas hacia la Agencia Tributaria y las cobran en función de su tarificación, para solicitar servicios como la solicitud del borrador de Renta y su confirmación hasta números telefónicos de cita previa ajenos a la Agencia Tributaria, pasando por aplicaciones Android que utilizan la imagen de la Agencia Tributaria ofreciendo servicios en su nombre.

Recurrimos aquí a la web del Servicio de Prevención del Fraude (SEPFRA) y a la Oficina de Seguridad del Internauta para explicar alguno de los métodos más comunes:

  • Phising: intento de conseguir datos personales o bancarios a través del envío masivo de correos falsos, supuestamente de una entidad bancaria, en los que se le solicita confirmación de los datos de acceso a sus cuentas. También los han circulado simulando ser de Correos con un paquete pendiente de recoger.
  • Pharming: introducción de un programa espía que permite controlar el ordenador del usuario, de forma que cuando pretende acceder a la dirección real de su entidad bancaria, el servidor lo redirecciona a una página falsa de idéntica apariencia.
  • Scam: ofertas de empleo falsas, en las que habitualmente se ofrece una alta remuneración. El trabajo de la víctima –también llamado ‘mulero’– es la apertura de cuentas bancarias en las que recibe fondos que posteriormente debe transferir a otras cuentas a cambio de una comisión. El afectado está, en realidad, blanqueando dinero proveniente de estafas.
  • Troyanos: programas que, introducidos en nuestro ordenador de forma maliciosa, permiten el control del equipo desde el exterior y el acceso a la información contenida en él. Recuerden aquí el llamado falso virus de la Policía. En ocasiones estos programas permiten la utilización de ordenadores domésticos como plataformas de envío de e-mails masivos (spams o phishing), obviamente sin conocimiento del dueño del equipo. La utilización de estos equipos infectados, a los que normalmente se conoce como ‘zombies’, dificulta la localización del responsable real de los envíos.
  • Keyloggers: Programas que permiten la captura de las pulsaciones realizadas sobre el teclado, con el objetivo de robar claves y datos personales.
  • Estafas con productos demasiado baratos: los estafadores ponen un artículo a la venta con un precio muy inferior al valor real del producto. Cuando un comprador se pone en contacto con ellos, intentan cobrar por adelantado o forzar que el método de pago sea mediante MoneyGram, Western Union o plataformas similares. Otras, el comprador recibe una comunicación de eBay... o eso parece. Ojo porque los correos electrónicos enviados por el vendedor no responden claramente a las preguntas hechas por el comprador y ponen excusas para justificar el retraso del envío, por ejemplo, que se encuentran fuera del país. Una vez la víctima ha enviado el dinero, el estafador desaparece sin dejar rastro.
  • Falsos prestamistas o dinero fácil: créditos rápidos y sin requisitos que piden una cantidad por adelantado para iniciar los trámites. Podemos encontrar este tipo de anuncios en redes sociales, foros o mediante correos electrónicos. En todos los casos, nos ofrecen dinero con unas condiciones inmejorables: bajos tipos de interés y, por lo general, sin comprobación de la solvencia del solicitante. La redacción de los correos parece estar hecha con algún sistema de traducción automática de Internet y utiliza expresiones que suenan extrañas en español.
  • Estafas en alquileres: apartamentos para vacaciones que, tras un pago por adelantado, desaparecen.

También se pude ser víctima de chantajes o de dinero por adelantado por conocer mujeres o esos anuncios de falsos cupones premiados o supuestas herencias sin dueño que corren por Internet. O quién no recuerda las famosas cartas nigerianas en las que un presunto heredero de una fortuna, generalmente de Nigeria, Sierra Leona o Costa de Marfil, solicita nuestra ayuda para cobrar una millonaria herencia. Para ello necesita un adelanto para pagar los costes de ésta y poder llevar a cabo la transferencia de una gran suma de dinero a nuestra cuenta.

Y recuerda, si has sido víctima de un fraude, ¡denuncia!

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