Banco de España

¿Qué influye en el crecimiento del PIB según el Banco de España?

Banco de España
07/06/2016

BdE destaca que el crecimiento de la economía española durante 2015 se vio favorecido por los siguientes elementos

Mercados:IBEX 35 Los mejores del día
Último Dif.
CLNX 37,94 EUR 4,35% Operar
MRL 13,29 EUR 3,34% Operar
IAG 6,52 EUR 2,94% Operar
BKIA 1,70 EUR 2,62% Operar
Datos extraidos el a las
*Datos diferidos, al menos, en 15 minutos

Publicidad

Diccionario de finanzas claras

COMPARTIR EN REDES SOCIALES

Artículo escrito por: Redacción

En su último informe anual, el Banco de España destaca que el crecimiento de la economía española durante 2015 se vio favorecido por elementos de "carácter eminente transitorio" entre los que destaca: 

  1. Las nuevas medidas monetarias y su impacto sobre las condiciones de financiación del sector público y privado,
  2. La depreciación del euro,
  3. El cambio de orientación de la política fiscal y
  4. El descenso del precio del petróleo.

El Banco de España advierte del agotamiento progresivo de algunos de estos factores temporales, "lo que redundará en una moderación gradual de las tasas de crecimiento en el corto y medio plazo".

¿Qué tiene que hacer España para seguir creciendo según el BdE?

Para seguir creciendo hay que afrontar los siguientes problemas:

  1. Reducción del desempleo,
  2. Moderación de la posición deudora exterior,
  3. Mejora de la productividad
  4. Consolidación fiscal,
  5. Desapalancamiento privado.

Reducción del desempleo:

La tasa de paro se redujo a principios de 2016 hasta el 21% pero todavía se sitúa muy por encima de la observada en otros países europeos.

El paro de larga duración (más de un año en el desempleo) afecta a cerca del 60% de los desempleados.

El Banco de España recomienda que para reducir el desempleo se tomen medidas adicionales a las ya tomadas.

  • En primer lugar aquellas que permitan a las empresas optar por una adecuación de las condiciones laborales a su situación específica y refuercen su flexibilidad interna.
  • Se debe potenciar el atractivo de la contratación indefinida, evitando que una excesiva protección de este tipo de empleo acabe desincentivando la creación de puestos de trabajo estables.
  • Las políticas activas deberían contribuir a aumentar la empleabilidad de aquellos trabajadores que han acumulado mucho tiempo en el desempleo y presentan niveles de cualificación inferiores a los requeridos por las empresas.
  • Hay que realizar una evaluación rigurosa de las diferentes actuaciones que permita dirigir los recursos hacia las políticas más efectivas.

Endeudamiento exterior:

El endeudamiento con el exterior sigue siendo muy alto y representa un elemento importante de vulnerabilidad, en particular, por las necesidades recurrentes de financiación frente al exterior que plantea.

Su corrección exige consolidar la capacidad de generar superávits por cuenta corriente de forma sostenida, para lo cual resulta también crucial afianzar las ganancias de competitividad alcanzadas durante los últimos años.

Mejora de la productividad:

Solo un incremento en el nivel de eficiencia en la utilización de los recursos productivos disponibles nos permitirá mejorar el crecimiento potencial, en particular en un escenario de envejecimiento de la población como el que se dibuja para las próximas décadas.

Converger a los niveles de productividad de las economías más avanzadas es una tarea compleja, que requiere

  • Facilitar la financiación de nuevos proyectos de inversión,
  • Reducir las barreras al dinamismo empresarial. Algunas de estas barreras tienen su origen en distintos elementos regulatorios, lo que aconseja la revisión de aquellos que resultan excesivamente restrictivos para la competencia en determinados mercados o que establecen incentivos contrarios al crecimiento empresarial,
  • Fomentar la acumulación de capital humano y tecnológico, y
  • Mejorar las instituciones que establecen el marco de relaciones legales y administrativas entre el sector público y el privado.

Consolidación fiscal: 

Las Administraciones públicas registraron un déficit del 5,1% del PIB, frente al 5,9% del año previo. Esta reducción del saldo deficitario se debió exclusivamente a la mejora cíclica de la economía, mientras que el déficit público primario estructural, que mide la orientación de la política fiscal, aumentó en 1 puntos porcentuales de PIB, y el déficit estructural total se situó cerca del 3% del PIB.

El fuerte ritmo de avance del producto junto con un ajuste déficit-deuda muy favorable, permitió compensar el todavía elevado déficit público, lo que en 2015 situó la ratio de deuda pública sobre el PIB en el 99,2% (99,3% en 2014), más de 60 puntos del PIB por encima de la observada antes de la crisis.

La desviación se debió a los mayores déficits con respecto a sus objetivos de las CCAA (en 1 puntos porcentuales) y la Seguridad Social (en 0,7 puntos porcentuales), que en parte se vieron compensados por un comportamiento mejor de lo esperado de la Administración Central (en 0,2 puntos porcentuales) y las CC.LL. (en 0,4 puntos porcentuales).

El incumplimiento de los objetivos por parte de las CC.AA. fue generalizado, puesto que solo tres de ellas cumplieron con las metas establecidas. La desviación del déficit se debió esencialmente a un crecimiento del gasto público por encima del previsto (en 1,4 puntos porcentuales del PIB).

Volúmenes altos de déficit y deuda pública sostenidos durante períodos prolongados suelen estar asociados, en general, a mayores tipos de interés y, por tanto, a menores tasas de inversión privada y crecimiento en el medio plazo.

Para corregir el desequilibrio fiscal es necesario

  • La definición de un programa detallado de consolidación en el medio plazo, que incluya una combinación más eficiente de los ingresos y gastos públicos. Cobra especial importancia la composición del ajuste, de forma que se favorezca una mayor contribución de las finanzas públicas al crecimiento potencial de la economía,
  • Existe margen para otorgar un mayor peso a la imposición de carácter indirecto, así como una racionalización adicional de la amplia gama de deducciones, bonificaciones y reducciones que erosionan la capacidad recaudatoria,
  • La aplicación estricta de los mecanismos preventivos y coercitivos de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, (se deben de aplicar de forma estricta los criterios de condicionalidad a la actuación presupuestaria),
  • Debe ponerse en marcha una estrategia que permita afrontar los retos que plantea para las finanzas públicas (en particular, para el sistema de pensiones) el envejecimiento de la población.

Endeudamiento privado: 

Las ratios de endeudamiento de las familias y de las empresas españolas siguieron descendiendo en 2015, hasta alcanzar, respectivamente, el 67% y el 86% del PIB.

Dichas ratios acumulan retrocesos de 17 puntos porcentuales y 32 puntos porcentuales, respectivamente, desde los máximos alcanzados a mediados de 2010.

A pesar de la reducción de la deuda privada en casi 50 puntos del PIB desde 2010, esta ratio todavía se sitúa por encima del nivel promedio de la zona del euro y la situación patrimonial para algunos segmentos de la población, tanto de hogares como de empresas, sigue siendo vulnerable.

Publicidad

Deja tu comentario Normas de uso

Para poder comentar debes estar logado y haber iniciado sesión

Iniciar sesión con Facebook Iniciar sesión con Twitter Iniciar sesión con Google+
Normas de uso máximo 1100 carácteres

Destacados