plan ahorro jubilación

¿Qué plan de ahorro necesitas para tu jubilación según tu edad?

14/12/2017

La EFPA ha elaborado una guía informativa con consejos para decidir qué plan se ajusta a cada inversor

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Artículo escrito por: Redacción

Si te has preguntado alguna vez cuánta pensión te va a quedar cuando te jubiles, también estarás pensando qué opciones tienes para completarla cuando llegue el momento. Ahorrar e invertir en un plan de pensiones, que no deja de ser un producto de ahorro a largo plazo diseñado para complementar la jubilación, es una opción al alcance de cualquiera. Entonces es cuando te asalta otra duda: ¿qué plan escoger? Desde la Asociación Europea de Asesores Financieros (EFPA) han elaborado una guía informativa con consejos a la hora de decidir qué plan se ajusta más a las necesidades de cada inversor.

Planes de pensiones para menores de 30 años

No hay una edad concreta para empezar a ahorrar para la jubilación. Pero sí  existe una máxima aceptada: cuanto antes empecemos, el esfuerzo de ahorro será menor. Por lo tanto, con menos de 30 años, si contamos con una cierta capacidad de ahorro, será un momento ideal para empezar. El amplio horizonte temporal nos permitirá asumir un mayor riesgo, por lo que la recomendación en este escenario es mantener una alta exposición a renta variable (>80%).

Planes de pensiones entre 30 y 40 años

El retraso en el inicio de la vida laboral puede hacer que éste sea el tramo adecuado para tomar la decisión ya que, por fin, se dispone de una cierta capacidad de ahorro. En este caso, podríamos apostar por una combinación más o menos compensada de renta variable (60%) con renta fija (40%).

Los ahorradores más conservadores, que no quieran ninguna sorpresa, pueden apostar por los  seguros de vida-ahorro. Una garantía de rentabilidad donde el asegurador y su cliente establecen un entorno de ahorro a largo plazo (incluso de décadas) durante el cual el asegurador garantiza un rendimiento anual mínimo para lo aportado.

Planes de pensiones  entre los 40 y los 55 años

Es el momento ideal para que la renta fija tome un mayor peso que la variable (>60%). En esta etapa, existe otro producto que podría adaptarse a las necesidades de estos ahorradores. Se trata de los planes individuales de ahorro sistémicos (conocidos como PIAS), un producto más líquido y con una rentabilidad asegurada, aunque menos rentable que la de los planes de pensiones más arriesgados. Las primas irán destinadas a constituir una renta vitalicia asegurada. Un vehículo idóneo para los que pretendan ahorrar durante 10 años o más.

Si el ahorrador percibe la prestación final en forma de renta, diez años después de cuando inició el PIAS, los rendimientos generados durante los años de constitución de ese ahorro no tributan (la renta sí pero goza de importantes reducciones fiscales en función de la edad del cliente en el momento que se contrate: entre el 60% y el 92%). Por otro lado, los PIAS, que tienen un tope de 8.000 eruos al año y 240.000 euros en aportaciones totales, pueden rescatarse a medio plazo.

Planes de pensiones  a partir de los 55 años

Aunque llegamos un poco tarde, todavía existe un pequeño margen para lograr acumular unos ahorros que complementen nuestra pensión pública. El tiempo apremia y es momento de apostar por inversiones más seguras, aun asumiendo que tendrán una rentabilidad baja:

  • Los planes de pensiones de renta fija a corto plazo (24 meses) pueden ser una buena solución para los años previos a la jubilación.
  • Otra alternativa, los Planes de Previsión Asegurados (PPA) puede ser un producto aconsejable para personas con una edad más cercana a la jubilación, que no quieran asumir grandes riesgos y exijan una rentabilidad garantizada, aunque deberán tener en cuenta el subyacente de su PPA.

La diferencia fundamental entre los PPA y los planes de pensiones es que los primeros aseguran un tipo de interés, a través de una compañía aseguradora, mientras que los segundos no ofrecen rendimientos fijos, sino que su rentabilidad depende del comportamiento de los activos en los que se invierte y de la estrategia de la gestora.

 

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