El riesgo de accidente financiero en España se eleva por su deuda externa

27/06/2017
Etiquetas Suscribirse
Mercados:IBEX 35 Los mejores del día
Último Dif.
TRE 23,82 EUR 4,80% Operar
ELE 20,16 EUR -0,20% Operar
AENA 139,60 EUR -0,29% Operar
IBE 6,57 EUR -0,45% Operar
Datos extraidos el a las
*Datos diferidos, al menos, en 15 minutos

Publicidad

Diccionario de finanzas claras

COMPARTIR EN REDES SOCIALES

Artículo escrito por: Web Financial Group S.A

MADRID, 27 JUN. (Bolsamania.com/BMS) .- La economía española aún no ha disipado los fantasmas de la burbuja y, por añadido, de la crisis financiera. Algunos incluso crecen. Pese al cambio de paradigma en la balanza de pagos durante la última década frente a los desequilibrios en la era del ‘boom’ inmobiliario, la deuda externa sigue creciendo. Los pasivos de la economía alcanzan el 249,5% del PIB y la posición financiera internacional neta (PIIN) el 86,5%. Porcentajes que indican una alta vulnerabilidad de España frente a cualquier shock financiero o cambio de ciclo.

Los economistas utilizan estas ratios como referencias sobre la fortaleza de una economía ante un posible traspiés. Y en ambos casos aumentaron en el primer trimestre, según los datos del Banco de España publicados este lunes. Los pasivos de la posición inversora de España respecto al exterior aumentaron en 77.810 millones de euros, un 2,9% trimestral, hasta los 2,8 billones de euros. Una cifra desorbitada que comparada con el PIB supone el 249,5% de la riqueza que genera cada año la economía nacional.

Este dato, que recoge todos los pasivos respecto al exterior que figuran en la balanza de pagos, es el más alto de la historia. Al restar los activos, la posición de inversión internacional neta es negativa y alcanza los 973.000 millones, un 86,5% del PIB. El registro se incrementó en el primer trimestre desde el 85,7% con el que terminó 2016, aunque se queda lejos del billón de euros que llegó a superar en 2009, 2011 y 2014.

La PIIN recoge la diferencia entre la inversión de los agentes económicos residentes en España con los extranjeros en función del valor de las inversiones. Cuando la diferencia es negativa implica que hay más inversión exterior en el país que al revés, algo que suele ocurrir cuando los niveles de endeudamiento -público o privado- son elevados. Es decir, como le ocurre a la economía española, a pesar del proceso de desapalancamiento de empresas y familias durante la última década. Aunque no hay un baremo claro sobre los niveles que evitan riesgos -y dan tranquilidad-, la Comisión Europea aconseja como meta el 35%. Poco más de un tercio del porcentaje que exhibe España.

De esta forma, España tiene una preocupante posición deudora con el resto del mundo, lo que se traduce en vulnerabilidad. La PIIN suele arrojar una cifra cercana a la de deuda externa neta, que en marzo se situó en el 89,4% del PIB -1,005 billones de euros-. “A pesar de la notable reducción de la deuda privada en los últimos años, la cota de la posición de inversión internacional resulta elevada en relación con los países de nuestro entorno”, advierte el Banco de España en su informe anual.

FRENO AL CRECIMIENTO

La debilidad financiera tiene dos consecuencias. Ambas negativas. La primera es más inmediata y supone un freno para la capacidad de crecimiento de la economía. El elevado montante de pasivos se traduce, en gran medida, en deuda a la que administraciones públicas, empresas y hogares tienen que hacer frente. Pero si el acreedor es exterior, el dinero sale del país. “Cuando el tenedor de la deuda está en España, el coste para el emisor se traduce en inversión o consumo del acreedor. Pero si la mayor parte está fuera, se reduce el crecimiento ya que ese dinero se reinvierte en otras economías”, explica José Ramón Pin, profesor del IESE.

La otra derivada de un elevado grado de endeudamiento exterior es la fragilidad ante cualquier perturbación financiera. Actualmente, el Estado se financia con un coste muy reducido -en negativo con las letras a corto plazo- gracias al entorno de tipos bajos que marca la política monetaria ultraexpansiva del Banco Central Europeo (BCE), tanto de ‘dinero gratis’ como por la compra de activos por valor de 60.000 millones de euros mensuales. Los bonos a 10 años cotizan en el mercado secundario con una rentabilidad del 1,37%, mínimos desde principios de 2017. La financiación barata se extiende a otros agentes económicos, tanto empresas como

Publicidad

Deja tu comentario Normas de uso

Para poder comentar debes estar logado y haber iniciado sesión

Iniciar sesión con Facebook Iniciar sesión con Twitter Iniciar sesión con Google+
Normas de uso máximo 1100 carácteres

Destacados